El 4 de marzo de 2026 cambió el control de dos nombres históricos de la industria farmacéutica chilena. Laboratorios Saval adquirió el 98,78% de Instituto Sanitas y el 100% de Chemopharma, pero la operación solo pudo completarse después de aceptar la desinversión de activos en mercados donde la Fiscalía Nacional Económica identificó riesgos para la competencia.
La compra de Sanitas y Chemopharma demuestra que en el M&A farmacéutico el verdadero límite competitivo no siempre está en el tamaño de las compañías. Puede aparecer en una molécula, una dosis, una presentación o un canal específico. Saval ganó escala, pero no pudo integrar todos los activos de las empresas adquiridas.
El cambio de control detrás de la operación
Saval no es un recién llegado a la industria chilena. Su historia corporativa se remonta a un laboratorio creado por Francisco Saval Moris en Málaga durante los años treinta. La familia emigró posteriormente a Chile y en 1938 estableció Laboratorios Nicolich, antecedente de Laboratorios Saval.
La compañía informa actualmente presencia en 14 mercados latinoamericanos. Su estructura corporativa tiene como matriz a Saval Investments, S.L. , sociedad española del Grupo Saval.
Laboratorios Saval
Grupo farmacéutico de origen familiar, con raíces en España y desarrollo histórico en Chile. La compañía está vinculada empresarialmente a la familia Saval Prados y opera mediante una plataforma regional en Latinoamérica.
Sanitas y Chemopharma
La documentación de la FNE identifica como vendedores a Agrícola La Martina Ltda., Compañía de Inversiones La Central S.A., Quilicura S.A. y Chemo S.A., sociedades vinculadas al grupo empresarial propietario de Instituto Sanitas y Chemopharma antes de la transacción.
El conjunto vendedor estaba históricamente relacionado con el empresario Joaquín Barros Fontaine, quien presidió Instituto Sanitas, Chemopharma y otras sociedades vinculadas al grupo. Tras su fallecimiento, la propiedad continuó articulándose mediante sociedades relacionadas con su entorno familiar.
El precio conocido es solo una parte
El valor conjunto pagado por Instituto Sanitas y Chemopharma no ha sido divulgado públicamente de manera consolidada. Por eso es necesario separar los montos documentados de las estimaciones construidas a partir de participaciones accionarias.
Quilicura poseía el 22,49% de Instituto Sanitas y, cuando se firmó el acuerdo en septiembre de 2024, informó que vendería esa participación por aproximadamente UF 410.000, sujeta a ajustes por deuda financiera neta y capital de trabajo.
Quilicura comunicó finalmente un ingreso de CLP 15.644.042.213. Utilizando el tipo de cambio de CLP 906,32 por US$1 correspondiente al 4 de marzo de 2026, el monto equivale aproximadamente a US$17,3 millones. Corresponde a la participación de Quilicura y no representa el precio total de la adquisición.
A partir de aquella participación, algunos medios estimaron en 2024 una valoración superior a US$70 millones para el 100% de Instituto Sanitas. Esa cifra constituye una extrapolación y no debe presentarse como el precio oficial pagado por Saval por el conjunto de Sanitas y Chemopharma.
La FNE bajó hasta el nivel del medicamento
La adquisición no recibió una aprobación automática. El 7 de marzo de 2025 la Fiscalía Nacional Económica decidió extender la investigación a Fase 2 al considerar que, ejecutada sin modificaciones, la operación podía reducir sustancialmente la competencia en algunos mercados farmacéuticos.
Cómo analizó la FNE la superposición competitiva
La autoridad no comparó solamente el tamaño de Saval, Sanitas y Chemopharma. Revisó dónde determinados medicamentos podían actuar como sustitutos reales dentro de mercados específicos.
La investigación identificó si las compañías comercializaban una misma molécula o combinaciones terapéuticas comparables.
Se revisaron concentraciones y formas farmacéuticas porque distintas presentaciones no necesariamente compiten entre sí.
El análisis consideró productos como Buxon, Bupredol, Duoval, Nastul y Trioval donde existían superposiciones relevantes.
La FNE distinguió entre retail, instituciones privadas y compradores del sector público.
Bupropión 150 mg y determinadas formulaciones antigripales.
Desinversión de activos vinculados a Nastul y Bupredol, incluidos registros sanitarios y otros elementos necesarios para sostener competencia independiente.
El análisis comprendió farmacias de cadena, farmacias independientes y droguerías; clínicas y compradores institucionales privados; y el canal público, incluidos hospitales, servicios de salud y otros organismos estatales.
La superposición entre Buxon y Bupredol fue uno de los focos que llevó a exigir una solución estructural.
La FNE identificó además riesgos en determinadas formulaciones comercializadas mediante marcas como Duoval, Nastul y Trioval.
La solución fue más profunda que un compromiso de comportamiento. Saval y las compañías adquiridas ofrecieron la desinversión de dos paquetes de activos asociados a Nastul y Bupredol, incluidos registros sanitarios y otros elementos necesarios para permitir que un tercero continúe compitiendo.
El comprador de esos activos deberá cumplir las condiciones previstas por la autoridad. El 10 de febrero de 2026, la FNE consideró suficientes las medidas ofrecidas y aprobó condicionadamente la adquisición.
Consolidación no significa concentración en todo el portafolio
El expediente tampoco permite concluir que Saval, Sanitas y Chemopharma competían intensamente en todos sus medicamentos. La propia FNE determinó que buena parte del portafolio no presentaba una superposición problemática.
En otros mercados donde sí existían coincidencias, las participaciones, el número de actores disponibles y la presión competitiva fueron suficientes para descartar una reducción sustancial de la competencia.
Para un equipo de M&A o business development farmacéutico, el caso muestra que el due diligence competitivo no termina con las ventas agregadas de una compañía. Molécula, concentración, forma farmacéutica, registro, marca y canal pueden determinar cuánto del portafolio comprado será realmente integrable.
Qué gana Saval con la adquisición
El primer efecto es evidente: mayor escala en Chile. Sanitas y Chemopharma aportan marcas, registros sanitarios, experiencia operativa, capacidades industriales y relaciones comerciales construidas durante décadas.
Pero Saval tampoco funciona ya únicamente como una empresa chilena. La compañía informa presencia en 14 países de Latinoamérica y dispone de una estructura productiva y comercial que se ha expandido fuera de Chile, incluida una operación industrial en Costa Rica.
Esa plataforma abre la posibilidad de que determinados activos adquiridos puedan ganar un alcance regional. Sin embargo, hasta la fecha de corte de esta investigación no existe un anuncio público de Saval que confirme una regionalización sistemática de los portafolios de Sanitas o Chemopharma.
Saval gana escala, portafolio y capacidades empresariales. Pero el caso demuestra que la estructura competitiva de determinados medicamentos puede decidir qué parte del valor de una adquisición permanece finalmente dentro del comprador.
Una lección para el M&A farmacéutico latinoamericano
El valor regional del caso no depende de que una operación idéntica se repita en otros mercados. Su utilidad está en mostrar hasta qué nivel puede descender un análisis de competencia cuando una compañía farmacéutica compra otra.
Para laboratorios latinoamericanos interesados en adquirir portafolios, marcas o compañías, un activo atractivo por ventas puede contener partes que no sean integrables. Para el vendedor, una desinversión puede modificar el perímetro económico del acuerdo. Para fondos, bancos y asesores, el riesgo de competencia puede alterar la valoración de la transacción antes del cierre.
Los remedios también pueden abrir una oportunidad para terceros. Cuando una autoridad exige desprenderse de registros, marcas u otros activos, se necesita un comprador independiente con capacidad financiera, regulatoria y comercial para operarlos.
Saval ya cerró la compra de Sanitas y Chemopharma. Pero cerrar una transacción y capturar todo su valor son dos cosas diferentes.
La siguiente etapa será comprobar cómo integra las compañías, qué ocurre con los activos de Nastul y Bupredol y hasta qué punto el nuevo perímetro empresarial fortalece su posición en Chile sin debilitar la competencia que la FNE decidió preservar.
En esta operación, el dato decisivo no fue únicamente quién compró a quién. Fue descubrir exactamente qué podía comprar sin quedarse con todo.
Fuentes principales
- Fiscalía Nacional Económica de Chile — aprobación condicionada de la adquisición, 10 de febrero de 2026.
- Fiscalía Nacional Económica de Chile — extensión de la investigación a Fase 2, 7 de marzo de 2025.
- Comisión para el Mercado Financiero — antecedentes y hechos esenciales de Quilicura S.A. relacionados con la operación.
- Laboratorios Saval — historia y desarrollo corporativo.
- Saval Investments, S.L. — información corporativa del Grupo Saval.
- Quilicura S.A. — memorias, estados financieros y antecedentes societarios.